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Los humectantes protegen la piel de los elementos y la mantienen hidratada para que luzca y se sienta saludable. Por lo general, tendrás que aplicar distintos tipos de humectante en el rostro y el cuerpo, dado que la piel del rostro es mucho más sensible. También es importante aplicar humectantes para limpiar la piel en un orden específico para obtener los mayores beneficios de hidratación.

Método 1
Método 1 de 3:

Usar un humectante facial

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  1. Lávate el rostro con agua tibia para preparar la piel. El mejor momento para aplicar el humectante es cuando la piel está limpia. Forma espuma con un limpiador facial suave y enjuaga bien con agua tibia. Seca la piel suavemente dando golpecitos con una toalla suave y limpia para quitar el exceso de humedad. Sin embargo, no seques la piel por completo. Déjala húmeda. [1]
    • Aplicar un humectante en la piel húmeda permite retener más agua en la piel. Además, la piel húmeda absorbe mejor los productos. [2]
    • Jamás te laves el rostro con agua caliente porque le quita la humedad y los aceites naturales a la piel. [3]
  2. La cantidad de humectante que uses varía de producto en producto. En general, los humectantes más líquidos se pueden aplicar de forma más generosa, dado que el rostro los absorbe más rápido. Si usas un humectante muy espeso, una pequeña cantidad alcanzará. Si no sabes dónde comenzar, usa la cantidad equivalente a una almendra. [4]
    • Es posible que necesites una crema espesa si tienes algún problema en la piel como soriasis, eccema o rosácea.
    • Las cremas de día suelen ser más líquidas, mientras que las cremas de noche son más espesas. [5]
    • Usa un humectante con FPS 30 para proteger la piel y el rostro durante el día. Los daños del sol pueden causar el envejecimiento prematuro.
  3. Usa la punta de los dedos limpia en el rostro para aplicar pequeñas cantidades de humectante en áreas secas, como la frente, las mejillas, la nariz y la barbilla. Esto ayuda a distribuir el producto de manera uniforme en todo el rostro. [6]
    • Cuando apliques el humectante en el rostro, tu piel se mantendrá hidratada, flexible y elástica.
    • No olvides incluir el cuello en la rutina de lavado e hidratación. Esto es muy importante cuando aplicas un humectante de día con FPS, que protege estas áreas del daño del sol.
  4. Usa la punta de los dedos para pasar el humectante hacia arriba y afuera en el rostro con movimientos circulares. Solo tendrás que aplicar una presión suave para fusionar el humectante en la piel de manera uniforme. Ten mucho cuidado alrededor del área delicada de los ojos. [7]
    • Permite que el humectante se absorba por completo antes de aplicarte maquillaje u otros productos.
  5. La piel alrededor de los ojos es más fina y sensible que la piel en el resto del cuerpo. Por ello, muchas personas prefieren aplicar una crema especial en esta zona. Si quieres probar una crema para los ojos, usa el dedo medio o anular para aplicar una pequeña cantidad en el área alrededor del ojo. Sigue masajeando la crema en la piel hasta que se absorba por completo. [8]
    • Espera un minuto para que la crema se absorba por completo antes de seguir con el humectante regular.
    • Para el día, puedes aplicar el humectante con FPS normal alrededor de los ojos. [9]
    • No tires o presiones la piel delicada alrededor de los ojos.
    • Busca una crema para ojos hecha con ingredientes como retinoides, ácido hialurónico, ceramidas, neuropéptidos y vitamina E. [10]
  6. Al igual que el resto de la piel, los labios necesitan mantener la humedad para estar hidratados y lucir bien. Usa un bálsamo labial humectante para mantener los labios suaves y gruesos. Llévalo contigo y vuelve a aplicarlo cuando sea necesario durante el día. Incluso puedes usarlo debajo del lápiz labial. [11]
    • Considera la posibilidad de usar un bálsamo labial con FPS si planeas estar al aire libre.
    • Si el bálsamo labial causa incomodidad u hormigueo en los labios, prueba otra opción para el área sensible de los labios.
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Método 2
Método 2 de 3:

Escoger un humectante

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  1. La piel normal logra mantener el equilibrio de la hidratación natural. Si tu piel es normal, es poco probable que tengas problemas como oleosidad excesiva o piel seca y escamosa. Solo necesitarás un humectante ligero a base de agua para que la piel luzca fresca. [12]
    • Los humectantes a base de agua nunca se sienten grasos. A menudo, contienen ingredientes derivados de silicona o aceites livianos.
  2. La piel seca suele ser escamosa, puede causar comezón y ser áspera al tacto. La piel muy seca incluso puede agrietarse y causar dolor. En este caso, necesitarás algo más fuerte para reponer la hidratación en la piel seca, así que escoge un humectante espeso a base de aceite. [13]
    • Los humectantes a base de ceramidas son ideales para que la piel retenga la hidratación.
    • También puedes buscar un producto con ingredientes hidratantes, como ácido láctico y urea.
    • Si tu piel es muy seca y está agrietada, usa un ungüento con vaselina. Aplícalo por la noche antes de acostarte, dado que suele ser graso. [14]
  3. Si tu piel es oleosa, es posible que tengas parches brillantes de oleosidad en uno o más lugares, normalmente, en el rostro. La piel oleosa suele ser más susceptible al acné, así que usa un humectante liviano a base de agua que no obstruya los poros. Busca un producto que diga "libre de aceites" y "no comedogénico" en la etiqueta. [15]
    • El humectante es muy importante si usas un medicamento para el acné que contiene ingredientes que resecan, como peróxido de benzoilo o ácido salicílico. [16]
    • Si tu piel es propensa a desarrollar acné, evita los humectantes con ingredientes que obstruyan los poros, como vaselina, mantequilla de cacao y aceite de coco.
  4. Si tu piel es susceptible a la irritación, el enrojecimiento, la comezón o los sarpullidos, escoge un humectante relajante con manzanilla o aloe. Busca productos que digan "hipoalergénico" y "libre de fragancias" en la etiqueta. [17]
    • Evita los productos con ácidos, dado que pueden irritar las pieles sensibles.
  5. A medida que la piel envejece, las glándulas que producen grasa se ralentizan y la piel se vuelve más delgada y seca. Escoge un producto a base de aceite hecho con vaselina para retener la humedad y reducir el aspecto de las líneas finas y las arrugas. Los humectantes con antioxidantes o ácidos alfa hidroxiácidos pueden prevenir la piel escamosa. [18]
    • Los humectantes con retinoides y péptidos también son ideales para la piel madura.
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Método 3
Método 3 de 3:

Humectarte el cuerpo

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  1. Usa un limpiador suave con ingredientes humectantes como manteca de karité y glicerina. Aplica el limpiador en el cuerpo suavemente para no dañar la piel. Haz espuma y enjuaga bien la piel con agua tibia. Usa una toalla suave para secar suavemente el exceso de humedad de la piel, pero déjala húmeda. [19]
  2. Pasa el humectante entre ambas palmas durante algunos segundos para esparcir el producto de manera uniforme y entibiarlo un poco. Es mejor comenzar con una cantidad equivalente a una moneda y seguir aplicando más según sea necesario. [22]
  3. Procura dar pasadas breves y firmes con las manos para esparcir el producto en todo el cuerpo y emparejarlo bien en la piel. Asegúrate de aplicar el humectante en la dirección del folículo piloso, y no frotes muy fuerte para evitar la irritación en la piel. [23]
    • Presta especial atención a las partes más secas del cuerpo, como los codos, las rodillas y los pies.
  4. Cada vez que te laves las manos, el humectante que has aplicado se enjuagará junto con los aceites naturales y la humedad de la piel. Adopta el hábito de aplicarte crema para manos cada vez que te laves las manos para mantenerlas suaves. [24]
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Consejos

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Advertencias

  • Vuelve a aplicar las lociones con FPS cada dos horas aproximadamente para mantener la piel protegida, en especial si nadas o sudas mucho. [26]
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