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Las uñas sucias pueden estropear toda tu apariencia. Si has estado haciendo un trabajo sucio o simplemente crees que tus uñas necesitan un poco de amor y cuidado, algunas veces es necesario limpiar la parte inferior. Si lucen sucias, puedes devolverles la forma si las limpias con un palito de naranjo, las frotas con un cepillo para uñas y restableces su blancura.

Método 1
Método 1 de 3:

Limpiarte con un palito de naranjo

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  1. Es un palillo de madera con una punta en un extremo y un borde inclinado y plano del otro lado, parecido al de un destornillador de cabeza plana. Puedes encontrarlos en la sección de belleza, cerca de los productos para el cuidado de las uñas.
    • También puedes usar un moldeador de cutícula o un palillo limpio de dientes, pero será más difícil usarlos. [1]
  2. Empieza limpiando la suciedad y el exceso de grasa. Frota las manos bajo el agua tibia y préstale más atención a la parte inferior de las uñas. Quita la mayor cantidad posible de la suciedad con el jabón y el agua.
    • Gira las manos para que el agua caiga en la parte inferior de las uñas.
    • Retira los dedos y frota el jabón bajo las uñas con las yemas de los dedos.
    • Sécate las manos con palmaditas cuando termines. Será difícil usar el palito de naranjo si tienes las manos mojadas.
  3. Presiona con suavidad el palito en la parte inferior de la uña, con cuidado de no lastimarte la piel. Debes llegar lo más profundo posible sin separar la piel, ya que, si lo haces, crearás un refugio para las bacterias y la suciedad. [2]
    • Quizás te parezca más fácil usar el extremo puntiagudo para quitar la suciedad, pero es más peligroso porque podrías lastimarte la piel por accidente.
  4. Empieza en una esquina del dedo e inserta con suavidad el extremo del palito. Presiónalo hasta sentir la resistencia del dedo. [3]
  5. Mueve el palito de una esquina hacia la otra. Limpia la mugre con una servilleta y repite el procedimiento hasta que el palito salga limpio. [4]
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Método 2
Método 2 de 3:

Frotar con un cepillo para uñas

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  1. Estos cepillos son delgados, rectangulares y tienen las cerdas suaves. Se parecen a los cepillos de dientes, pero son más grandes y no tienen el mango largo. Puedes encontrarlos en la sección de productos de belleza de muchas tiendas por departamentos. [5]
    • Puedes usar este cepillo todos los días cuando te duches en lugar de hacerte una limpieza completa. [6]
    • Puedes usar un cepillo limpio de dientes en lugar de un cepillo para uñas. [7]
  2. Coloca un poco de jabón en un tazón con agua tibia y mezcla hasta combinar bien. Puedes usar cualquier clase de jabón, pero si es líquido se mezclará mejor. [8]
  3. Sumerge el cepillo de modo que las cerdas absorban el agua. El cepillo debe estar mojado para poder limpiar las uñas. [9]
  4. Sostén la mano hacia arriba y el cepillo hacia abajo. Presiona las cerdas bajo la uña. [10]
    • Puedes cepillar la parte inferior de cada uña de forma individual o las cuatro uñas a la vez, desde el índice hasta el meñique. Si lo haces de manera individual te llevará más tiempo, pero quedarán más limpias.
    • También puedes cepillar el frente de las uñas para que queden más limpias.
  5. Frota bajo las uñas para quitar la mugre persistente. Sumerge con frecuencia el cepillo en el agua para limpiarlo y agregarle más agua con jabón. [11]
    • Sigue cepillando la parte inferior de cada uña hasta que todas estén limpias.
    • Enjuaga el cepillo en el agua antes de cambiar de dedo.
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Método 3
Método 3 de 3:

Recuperar la blancura

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  1. Coloca una cantidad de pasta de dientes del tamaño de un guisante en el cepillo para uñas. Frota la pasta en las cerdas para que la aplicación sea más uniforme. [12]
    • Elige una pasta blanqueadora.
    • Puedes agregar más pasta si quieres.
  2. De la misma forma en que las limpiaste con el cepillo, frota la parte inferior para aplicar la pasta de dientes. Asegúrate de dejar una capa delgada de pasta. [13]
  3. Debes darle tiempo para que lleve a cabo su función blanqueadora. Cuando hayan pasado los tres minutos, enjuaga la pasta de las uñas. [14]
  4. Exprime dos limones o usa un recipiente con jugo de limón. No le agregues agua. [15]
    • Solo necesitarás la cantidad suficiente de jugo de limón para sumergir las yemas de los dedos.
    • Puedes comprar jugo de limón ya exprimido en el supermercado.
  5. Deje las yemas de los dedos en el tazón para que el jugo de limón tenga el tiempo para blanquear las uñas. Cuando hayan pasado los diez minutos, lávate las manos con agua limpia. [16]
  6. Vierte 2 cucharadas de bicarbonato de sodio en un tazón. Agrégale la cantidad suficiente de agua tibia para crear una pasta espesa. [17]
    • Si viertes mucha agua por accidente, puedes agregar un poco más de bicarbonato para espesar la pasta.
  7. Extiende la pasta debajo de las uñas. Déjala reposar por cinco minutos antes de enjuagarla con agua tibia. [18]
  8. Retira con agua y jabón cualquier residuo de los tratamientos blanqueadores. Después de secarte las manos, aplícate una crema humectante para las manos. [19]
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Consejos

  • Ten cuidado cuando te limpies debajo de las uñas porque podrías lastimarte la piel.
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Advertencias

  • La piel lastimada puede convertirse en un corte infectado.
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