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A demás de ser estéticamente atractiva, la lechada mantiene los materiales en su lugar y los protege de daños. Mezclar la lechada es rápido y sencillo, aunque es mejor prepararla en pequeñas cantidades para que puedas aplicarla rápidamente antes de que se seque. Si no sabes todavía qué tipo de lechada usar en tu proyecto, considera bien qué opciones tienes ya que si usas la incorrecta tu proyecto puede terminar desmoronándose, sin una buena protección o decolorado.

Parte 1
Parte 1 de 2:

Escoger la lechada

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  1. La lechada con arena, como su nombre lo indica tiene arena fina en la mezcla, lo cual hace que se mantenga en su lugar en grietas anchas en lugar de que se reduzca la mezcla. Escoge lechada con arena cuando quieras rellenar grietas de 3,2 milímetros (⅛ de pulgada) o más grandes. [1]
    • Este tipo de lechada no es ideal para grietas pequeñas ya que la arena puede tomar mucho espacio y debilitar la estructura. [2]
  2. La lechada sin arena, también llamada “lechada de cemento” se recomienda para grietas menores a 3.2 milímetros de ancho (⅛"), pero algunos prefieren usar este tipo de lechada para grietas de 1.6 milímetros (1/16 de pulgada) o más pequeñas. La lechada sin arena se reducirá significativamente al secarse, entre más pequeña sea la grieta, menos se notará.
    • Esta lechada es más pegajosa y fácil de trabajar que la lechada con arena, especialmente en superficies verticales. [3]
  3. Si vas a aplicar lechada a piedra pulida, prueba la lechada con arena en una esquina que no se vea para revisar primero que no queden rayones debido a las partículas de arena. Si la piedra termina rayada, entonces usa lechada sin arena. Si las grietas son mayores a 3.2 milímetros (⅛") de ancho, considera usar lechada epoxi.
    • Una superficie de piedra pulida altamente reflejante es más propensa a rayarse que una piedra mate.
  4. La lechada epoxi resiste la grasa, ácido y el uso mucho más que la lechada ordinaria y puede sustituir a la lechada con arena o sin arena. [4] Provee una gran protección en encimeras de cocina u otras áreas de alto riesgo, pero se seca mucho más rápido y es más difícil de aplicar que los demás tipos de lechada. [5] También tiende a ser mucho más cara.
    • La lechada epoxi puede decolorar materiales porosos, sin esmalte o materiales de piedra. Sella la piedra primero antes de aplicar la lechada epoxi. [6]
  5. La masilla crea un sello más flexible. [7] Úsala en lugar de la lechada cuando planeas rellenar una grieta entra la pared y el piso, o una grieta entre dos diferentes planos.
    • Si te preocupa el hecho de hacerlo uniformemente, puedes comprar lechada arenosa o una sin arena, o incluso una mezcla de ambas.
  6. La opción más segura es una lechada discreta que coincida con el material que vas reparar, pero puedes crear un contraste llamativo si buscas esa apariencia. Ya que la lechada blanca al secarse adquiere un tono amarillento con el tiempo, es mejor usar la lechada de tono gris o café claro, especialmente en entornos húmedos. Si no planeas sellar la lechada, una lechada de un color oscuro es una mejor opción. [8]
    • El polvo de la lechada negra, verde y roja tiende a ser más difícil de limpiar en los materiales adyacentes. [9]
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Parte 2
Parte 2 de 2:

Mezclar la lechada

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  1. Un aditivo para lechada de polímero incrementa la durabilidad de la lechada, pero asegúrate de leer primero la etiqueta en la lechada, es probable que ya contenga un aditivo. Si no contiene alguno, puedes comprar uno y seguir las instrucciones en la etiqueta para ver cómo mezclarlo, remplazando un poco de agua o toda el agua según las instrucciones. De lo contrario, el proceso es el mismo que se describe a continuación.
  2. Este producto usualmente consiste de dos o tres componente, y la mezcla de las proporciones entre estos depende mucho de la marca de lechada. Para productos más tradicionales, los pasos a continuación bastan, pero asegúrate de leer primero la etiqueta en caso de que las instrucciones sean diferentes.
  3. Necesitas una cubeta vacía, un contenedor de agua y una esponja. Encuentra una espátula en punta y una rectangular, ya que necesitas usar estas para mezclar la lechada así como aplicarla después. Recuerda ponerte un par de guantes.
  4. Mide la requerida para la cantidad de lechada que producirás y viértela en la cubeta.
  5. Revisa la etiqueta de instrucciones para averiguar cuánta agua y lechada necesitas para la cantidad de espacio que vas a cubrir. Vierte ¾ de la cantidad de agua requerida en una cubeta vacía.
    • Si tienes un área grande que cubrir, considera mezclar mitad por mitad, para que la lechada en la cubeta no se seque antes de terminar.
  6. Mide cuánta lechada en polvo necesitas y viértela en la cubeta con agua.
  7. Usa la paleta para mezclar la lechada en polvo con el agua, hasta tener una pasta espesa sin grumos. Inclina la cubeta ligeramente, raspando el borde con la paleta para separar la lechada seca de los lados. [10]
    • Si tienes un taladro para mezclar y una paleta para lechada, puedes usar eso. Mantén la velocidad por debajo de los 150 rpm para evitar demasiadas burbujas de aire. [11]
  8. Exprime una esponja con agua y mezcla la lechada hasta que no queden grumos. Debe quedar con una consistencia parecida a la de la mantequilla de maní, sin grumos.
    • Si está muy líquida la mezcla, vierte un poco más de polvo.
  9. Deja que la lechada “reduzca” o se fortalezca a través de las reacciones químicas. [12]
    • Deja la paleta en un papel periódico u otro tipo de superficie para evitar un desastre.
  10. Brevemente revuelve toda la mezcla de lechada, ya que con el reposo se empieza a endurecer. Usa de inmediato, ya que la mayoría de la lechada se fija en los primeros 30 o 60 minutos.
    • Si la lechada ya se endureció, tendrás que tirarla y preparar una nueva mezcla. Añadir más agua después de dejarla reposar no será efectivo.
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Consejos

  • Siempre ten lechada en polvo en caso de que necesites añadir más a la mezcla o en caso de que necesites hacer más.
  • Al rellenar grietas o espacios con lechada, puedes usar menos lechada en polvo para obtener una mezcla más suave. Para áreas grandes, usa más lechada en polvo para que tenga más firmeza.
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Advertencias

  • No intentes usar la lechada que empieza a endurecerse en la cubeta o contenedor. No sellará apropiadamente. Tírala y mezcla más.
  • No mezcles más lechada de la que puedes usar en 30 minutos. Cuando la dejas en un contenedor por largos periodos de tiempo, se endurecerá y no podrás utilizarla.
  • La lechada no debe tener una consistencia líquida. Si la tiene, no sellará apropiadamente y se desmoronará fácilmente al secarse.
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Cosas que necesitarás

  • polvo de lechada
  • agua
  • paleta
  • cubeta
  • esponja
  • taladro para mezclar la lechada (opcional)
  • guantes

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