Mezclar audio es mitad ciencia y mitad arte. Si quieres grabar un podcast o un audiolibro, deberás perfeccionar el equilibrio entre ambos con el fin de lograr la ecualización de pista vocal correcta. Conocer la mejor configuración en tu ecualizador gráfico puede parecer complicado, ¡pero será sencillo una vez que lo domines! Este wikiHow te guiará paso a paso para ajustar las frecuencias y lograr la mejor configuración del ecualizador gráfico (a veces, denominado como "EQ") para la voz.
Configuración rápida del ecualizador gráfico para voz
Empieza con un agudo de 8kHz, pero no lo subas a más de 1 a 1,5 dB. Desactiva las frecuencias bajas de los graves y reduce el rango de frecuencia de 200 Hz a 500 Hz, donde normalmente el audio es turbio. Establece el rango en 5 kHz con un ancho Q de 2,80, potenciado a 2,5 dB.
Pasos
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Configura las frecuencias bajas de los graves para que se atenúen. En estas frecuencias más bajas, se produce una gran cantidad de estática y ruido de fondo, como el ruido del micrófono o el aire acondicionado en funcionamiento. Asegúrate de que no esté configurado en un estante bajo o en un filtro de paso alto, ya que no sonarán tan bien o tan suave como un roll-off (el cual es básicamente una curva suave).
- Configura el roll-off a unos 90 Hz.
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Reduce la turbiedad y el ruido. Si grabas en una habitación pequeña, tendrás un poco de turbiedad en la grabación (o ecos desaliñados que rebotan en las paredes, el piso y el techo), el cual podrás escuchar con algunas pistas agregadas. Se acumula en el rango de frecuencia de 200 Hz a 500 Hz, de modo que deberás reducirlo ligeramente.
- De ser posible, asegúrate de utilizar un ancho Q en el ecualizador de modo que la transición sea suave. No debes reducir los niveles a más de -3 dB a 5 dB.
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Mejora las frecuencias más altas. Empieza a 8 kHz para un agudo y aumenta la potencia únicamente de 1 dB a 1,5 dB. Para el roll-off alto, 18 kHz es una buena frecuencia para probar con 24 dB de reducción por octava con un ancho Q de 0,07.
- Si no te suena bien o suena estridente, mueve el agudo a 9 kHz y todo lo demás según corresponda.
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Solidifica las voces. Asegúrate de que esté a 5 kHz (aproximadamente) con un ancho Q de 2,80 Q, y una potencia de 2,5 dB.
- 4 a 5 kHz es una frecuencia armónica y es muy sencillo entender las voces dentro de ese rango.
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Aumenta las frecuencias vocales centrales. Utilizar un ancho Q de 1,20 debería darte resultados uniformes de entre 1 kHz y 2 kHz con una potencia de hasta 2 dB.
- Tal vez ni siquiera necesites este paso en función de tu equipo de grabación y del entorno. Si suena bien para ti, puedes omitir este paso.
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Reduce la sibilancia. Utiliza un De-esser, el cual en realidad no forma parte del ecualizador gráfico, pero suele venir con el para reducir las frecuencias demasiado altas. Puedes oír estos ruidos muy fuertes cuando el altavoz diga "S" o "T"; crean pequeñas bocanadas de aire que el micrófono podría grabar y reproducir muy bruscamente.
- Por lo general, estos ruidos están en el rango de 5 kHz a 8 kHz.
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Advertencias
- Esta configuración no es universal, pero es un buen punto de partida. El equipo de grabación y reproducción, la disposición acústica de la habitación de grabación y las preferencias del oyente son variables al momento de configurar los ajustes de ecualización perfectos.
- Configura los altavoces hasta que estés a gusto con el sonido antes de empezar a ajustar el ecualizador.