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Las dalias son plantas con flores bellas y de diversos colores. A pesar de que muchos jardineros dudan en plantarlas en macetas por causa su altura y peso, las dalias pueden crecen bien en macetas grandes. Además, sus variedades altas necesitan tutores como soporte adicional. Con las condiciones de cultivo adecuadas y algunos cuidados, disfrutarás de hermosas flores llamativas todo el verano.

Parte 1
Parte 1 de 3:

Proporcionar las condiciones de cultivo adecuadas

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  1. Compra tubérculos de dalia en Internet o en un centro de jardinería. Las variedades enanas y de crecimiento bajo son más adecuadas para el cultivo en macetas. Ciertas variedades pueden alcanzar hasta 1,5 m (5 pies) de altura, así que vas a necesitar una maceta mucho más grande en caso de elegir una variedad alta. [1]
    • Entre las variedades pequeñas y medianas figuran Bednall Beauty (con una altura de hasta 60 cm o 2 pies) y Bishop of Llandaff (con una altura de hasta 90 cm o 3 pies). Algunas variedades grandes son Hadrian’s Sunlight y Twyning’s After Eight que alcanzan más de 1,2 m (4 pies) de altura. [2]
    • Un solo bulbo requiere 30 a 60 cm (1 a 2 pies) de espacio, así que de seguro solo necesitarás uno por maceta. [3]
  2. Opta por una maceta pesada con una profundidad y un diámetro de al menos 30 cm (12 pulgadas), respectivamente. Las macetas de este tamaño suelen contener cerca de 20 a 28 litros (5 a 7 galones) de tierra. [4]
    • En el caso de las variedades más grandes, opta por una maceta de 60 x 60 cm (24 x24 pulgadas) que por lo general contiene cerca de 100 litros (25 galones) de tierra.
  3. Las variedades que alcanzan de 90 cm a 1,52 m (3 a 5 pies) de altura pueden volverse muy pesadas y una maceta ligera no es lo bastante resistente para soportar su peso. Además, las variedades altas necesitan un tutor, lo que añade mucho más peso. [5]
    • Dado que las macetas de plástico son ligeras, opta por macetas de terracota o cerámica resistente.
    • Ten presente que las macetas de terracota y de cerámica sin esmaltar absorben agua. En consecuencia, pueden congelarse y agrietarse si permanecen al exterior durante el invierno. [6]
  4. Este paso no será necesario si la maceta ya viene con varios agujeros de drenaje que facilitan la salida del exceso de agua. Pero si los agujeros son pequeños o hay uno en el centro, perfora unos cuantos agujeros adicionales para favorecer el drenaje. [7]
    • Las dalias se desarrollan mejor en ambientes de buen drenaje. Aunque necesitan mucha agua, sus raíces finas son vulnerables a la pudrición si la tierra está inundada.
    • Llena el fondo con 5 cm (2 pulgadas) de gravilla para mejorar el drenaje.
  5. Una maceta sucia puede propagar enfermedades y esconder huevos de insectos en el fondo. Para eliminar dichas amenazas, limpia la maceta antes de la plantación. Bastará con utilizar agua y un jabón suave. [8]
    • Enjuaga bien los residuos de jabón.
    • Es indispensable lavar la maceta si la has utilizado antes para otras plantas.
  6. La tierra para macetas sola es muy porosa y puede dar lugar a una formación inadecuada de capullos. Para hacer una buena mezcla para macetas, combina 2 partes de tierra para macetas con 1 parte de turba o estiércol bien maduro. [9]
    • Ten presente que la tierra de jardín no es adecuada para las plantas de macetas. Asegúrate de comprar tierra para macetas indicada para plantas en maceta.
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Parte 2
Parte 2 de 3:

Plantar las dalias

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  1. Las dalias deben plantarse en primavera o desde abril hasta inicios de junio si vives en el hemisferio norte. Dado que son vulnerables a la helada, mantén la maceta al exterior solo cuando no haya riesgo de temperaturas muy bajas. [10]
    • Si vives en una zona propensa a las heladas en primavera y no quieres esperar para plantar, empieza a cultivar las dalias en el interior de tu casa y luego trasládalas al exterior.
  2. Esto también sirve para mejorar el drenaje, siempre y cuando mantengas la capa de gravilla a menos de 1,3 cm (1/2 pulgada) de profundidad. [11]
  3. No compactes firmemente la tierra. Viértela en la maceta y déjala suelta. Recuerda que a las dalias les encanta la tierra suelta y bien drenada. [12]
    • Al final, vas a plantar el bulbo de dalia a 10 a 15 cm (4 a 6 pulgadas) de profundidad y deberás dejar 2,5 cm (1 pulgada) de espacio entre la superficie de la tierra y el borde de la maceta al terminar el proceso de plantación.
    • Para cumplir con dichas medidas, empieza añadiendo tierra a menos de 13 a 18 cm (5 a 7 pulgadas) del borde.
  4. La tierra debe estar húmeda, pero no tanto que termine compactada. Humedécela con una regadera en vez de echarle chorros con una manguera de jardín. [13]
  5. La planta de dalia necesita muchos nutrientes e incorporar fertilizante a la tierra donde van a desarrollarse las raíces le dará un buen inicio. Utiliza un fertilizante de uso general de liberación lenta u opta por una alternativa orgánica, como la harina de huesos o un fertilizante de algas marinas. [14]
    • Cualquier fertilizante elaborado para las plantas florales o las verduras es apropiado para las dalias.
    • Podrías encontrar fertilizantes comerciales con las proporciones de N P y K, es decir nitrógeno, fósforo y potasio. Algunas buenas opciones para las dalias son los fertilizantes 5-10-15, 5-10-10 y 10-20-20. [15]
    • Utiliza un producto con un valor más alto de nitrógeno al inicio de la temporada y redúcelo con el paso del tiempo.
    • Lee las instrucciones del producto y utilízalo según lo indicado.
  6. Si has elegido una variedad que superará los 90 cm (3 pies) de altura, será necesario proporcionarle un soporte con un tutor de madera o de metal resistente. Coloca el tutor en la tierra antes de plantar el bulbo. Si lo entierras después, corres el riesgo de dañar el bulbo y su sistema radicular. [16]
    • Introduce el tutor en la tierra al lado de donde vas a colocar el bulbo. Elige un tutor que tope el fondo de la maceta y se extienda al menos 90 cm (3 pies) por encima de la superficie de la tierra.
    • Para una maceta de 30 cm (12 pulgadas), opta por un tutor de 1,2 m (4 pies).
    • Ata el tallo al tutor sin ajustarlo, conforme vaya creciendo.
  7. Coloca el bulbo de forma horizontal con los ojos en el centro de la maceta. Los ojos son el punto donde nacerán los nuevos brotes, así que coloca el bulbo en un ángulo ligero de modo que los ojos estén orientados hacia arriba. [17]
    • Los ojos tienen el aspecto de un brote y se ubican en el lado opuesto de las raíces del bulbo.
  8. Aún no entierres el bulbo con mucha tierra. En vez de eso, cúbrelo con una capa de 2,5 cm de tierra húmeda para permitir el crecimiento del tallo. [18]
  9. Mete tu dedo en la tierra para probarla. Si la sientes húmeda, no añadas más agua. Si está seca, rocía solo suficiente agua tibia para humedecer la superficie. [19]
    • La tierra no debe secarse por completo, pero el bulbo joven se pudrirá si lo empapas.
    • A menos que vivas en un clima cálido, no será necesario regar la planta hasta el surgimiento de los primeros brotes y hojas de la tierra. [20]
  10. Hazlo de forma cuidadosa para no dañar el tallo joven, puesto que aún es frágil. Cúbrelo con un poco de tierra hasta el grupo de hojas superior. Asegúrate de mantener las hojas por encima de la tierra. [21]
    • Conforme crece el tallo, sigue añadiendo cantidades pequeñas de tierra hasta dejar 2,5 cm (1 pulgada) de espacio vacío entre la superficie de la tierra y el borde de la maceta.
    • Dado que las dalias crecen con rapidez, verás abundante follaje dentro de 2 semanas. Por lo general, las flores aparecen 8 semanas posteriores a la plantación.
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Parte 3
Parte 3 de 3:

Cuidar de las plantas

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  1. La dalia crece mejor con 6 a 8 horas de luz directa del sol. Para óptimos resultados, elige una ubicación que reciba plena luz solar desde la mañana hasta el mediodía. Dicha zona también debe proporcionar sombra parcial para proteger la planta de la luz intensa de la tarde, sobre todo si vives en un clima cálido. [22]
    • Si mantienes la planta en el interior de tu casa, deberás complementar la luz solar con luces de cultivo fluorescentes.
    • También vas a necesitar iluminación adicional si plantas el bulbo en el interior a inicios de primavera. Coloca la luz a 15 cm (6 pulgadas) por encima del borde superior de la maceta para los bulbos recién plantados y sube la luz más arriba conforme crezcan las plantas.
  2. Dales un buen riego 2 o 3 veces por semana. Las dalias cultivadas en climas cálidos y secos necesitan un riego diario. Aunque debes regarlas abundantemente y mantener la tierra húmeda, la tierra no debe quedar empapada o inundada. [23]
  3. Utiliza cordel o una cuerda de nailon para asegurar el tallo al tutor. Conforme crece el tallo, átalo al tutor en intervalos de 30 cm (1 pie). [24]
  4. Opta por un fertilizante líquido con concentraciones elevadas de fósforo y potasio. Algunas buenas combinaciones de N-P-K son 8-24-16 y 0-20-20. [25]
    • Los niveles elevados de fósforo estimulan la producción de flores y el potasio favorece el desarrollo de las raíces.
    • Aplica el producto según las instrucciones de la etiqueta.
  5. Las flores duran 4 a 6 días, luego se marchitan y mueren. Corta las flores deterioradas apenas las veas para estimular la producción de nuevas flores. Retira las hojas de la parte inferior a mediados de verano o mediados de julio si vives en el hemisferio norte. [26]
    • Pellizca las puntas antes de la formación de los capullos, cuando la planta alcance 40 cm (16 pulgadas) de altura para promover un crecimiento más frondoso.
    • Retirar las hojas de la parte inferior mejorará el flujo de aire, lo que disminuye el riesgo de moho.
  6. La dalia es propensa a diversas plagas, entre ellas el moho, las tijerillas, las babosas, las arañas rojas, los pulgones y los escarabajos del pepino. Para evitar la infestación y la infección, aplica una combinación de insecticida y acaricida cada 7 a 10 días cuando la planta tenga 15 cm (6 pulgadas) de altura. [27]
    • Busca un insecticida y acaricida químico formulado para plantas florales en el centro de jardinería de tu localidad. Aplica el producto según las instrucciones de la etiqueta.
    • Utiliza insecticidas orgánicos (como jabón hortícola o aceite de nim) si prefieres un método más natural.
  7. La primera helada matará las hojas y el tallo de la dalia. Cuando esto ocurra, corta el tallo a 15 cm (6 pulgadas) de altura. Deja que el bulbo se endurezca en la maceta por 2 semanas y luego sácalo de la maceta con cuidado. Enjuágalo, déjalo secarse al natural por un día y después envuélvelo en papel, aserrín o perlita. [28]
    • Conserva el bulbo en una zona oscura y seca a una temperatura que varíe entre 4 y 10 °C (40 a 50 °F) durante el invierno, luego vuelve a plantarlo en primavera.
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Consejos

  • Si quieres prolongar la duración de tus flores de dalia cortadas, ayúdalas a retener la humedad pasando sus extremos por agua caliente, solo el lado cortado.
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Cosas que necesitarás

  • bulbos de dalia
  • una maceta grande y pesada
  • una paleta de jardinería
  • mezcla para macetas
  • fertilizante
  • un tutor de metal o madera
  • cordel
  • tijeras de podar

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